Catoira - Historia

 
 

CATOIRA (Historia) por J.Mª Rey Moure ©

 
 
 

Toponimia: Lamentablemente non está moi crara a orixe do seu nome e barallanse varias hipótesis, de entre as cales parece moi verosímil, a de que Catoira tomou o seu nome de <<catorieses>>, xentilicio co que se denominaba os habitantes de Iria (Padrón), nos comenzos da Era Cristiá. Este calificativo, encontrase grabado na inscripción que se conserva sólo en parte na columna ou pedestal romano, que se garda baixo o altar maior da Igrexa de Santiago en Padrón, ó que según a tradición-, estuvo amarrada a nave que trouxo os restos do Apóstolo Santiago a Galicia; dita inscripción dí así: «(PATRO) NO (CAT) ORIESES D(E) S(UO) POSUERUNT». (Os Catorieses ó seu Patrón dedicaron ....).

 

 


   

Historia: Non cabe a menor dúbida de que Catoira debeu ter unha grande importancia no pasado, ata o punto de que aquí, acuñouse moeda na época visigoda. Así o acredita Heise no seu traballo, « Description generale des monnaies des rois wisigoths d´Espagne».(Descripción Xeral das moedas dos reises visigodos de España)

 

AS INVASIÓNS NÓRDICAS E AS TORRES DE OESTE

 
   En 1071, el obispo compostelano Don Diego Peláez - a quien se debe el comienzo de la actual Catedral de Santiago -, edificó en el Castillo Honesto un gran palacio y levantó nuevas fortificaciones, destinadas a rechazar no ya a los normandos, sino más bién las acometidas de los piratas sarracenos que merodeaban por nuestras costas. Oportunamente confió la custodia de la fortaleza a un caballero de su confianza -rico propietario- llamado Gelmiro o Gelmirio, padre de D. Diego Gelmírez primer arzobispo de Compostela; sería este quien más tarde construiría nuevas torres y reductos que harían la fortaleza inexpugnable.
 

Así las cosas, el Rey Alfonso V (El Noble), mandó construir una ciudad o ciudadela en la Isla de Oneste (hoy pequeña península en la que tienen asiento las legendarias Torres de Oeste). Del nombre de esta isla derivó el de Honesto, nombre con el que se conocía al castillo y, más tarde, el de Oeste.
Son dignas de mención las invasiones de los años 858, 968 y 1016. En la de 968 -la más sangrienta-, una numerosa escuadra normanda compuesta por más de cien naves, penetró por la Ría y se acercó a los juncales que hoy existen en Cabreira (entonces puerto de Cabreriza), donde desembarcaron los invasores, y se pusieron en marcha hacia Iria, arrasando e incendiando todo a su paso y capturando a los lugareños.De esa fecha es la célebre batalla de Fornelos, a orillas del río Louro, en la que cae el obispo Sisnando atravesado por una saeta.Naturalmente, puesto que las costas gallegas estaban mal custodiadas, los normandos repetían sus ataques casi todos los años; es entonces cuando el monarca (Alfonso V) dona a la Iglesia de Santiago la Isla de Oneste (1024) para que se construya una fortaleza a fin de impedir estas incursiones.
Algunos años más tarde, siendo Don Cresconio obispo de Iria, emprendió la reconstrucción de la fortaleza, dando a los muros más sólida y firme estructura, levantó altas torres y, construyó una capilla dedicada al apóstol Santiago. Asimismo, mandó tender una gruesa cadena entre las dos orillas del río, para impedir el paso de las naves.  


     
 

As Torres de Oeste

 

El Rey Alfonso V el Noble fue quien comenzó la construcción del Castillo Honesto, el cual --dice la Compostelana--, era considerado como la llave de Galicia, cuya posesión facilitaba el dominio sobre todo el País.Este monarca, como queda dicho, construyó tan estratégica fortaleza obligando --para abreviar su fábrica--, a todos los labradores desde Triacastela (Lugo) hasta la costa del Atlántico, a ir a prestar sus servicios siempre que fuesen llamados. Más tarde, como los muros amenazaban con frecuencia ruina, se regularizó este servicio limitándolo a los labradores que habitaban entre el Río Iso y el mar; pero obligándolos por Real Edicto, a venir dos veces al año para ayudar a los trabajos de reparación y mantenimiento de tan extensas paredes. Sin embargo, siendo obispo de Iria Don Cresconio, emprendió éste la reedificación de tal fortaleza --pues antes fácilmente se desmoronaba esta obra--, dando a los muros más sólida y firme estructura y levantando altas torres --. de ahí su nombre derivado del de "Castillo Honesto"--, desde las que se pudiese ofender más certeramente al enemigo. 

En el centro de una de ellas construyó una capilla que aún hoy se conserva --luego de restaurada al igual que dos torres--, dedicada al Apóstol Santiago. Por aquel entonces se dice que debió tenderse una cadena para cerrar por allí el paso del Río Ulla a las naves normandas. De la misma época parece ser la memorable inscripción hallada en el pasado siglo al pie de Las Torres del Oeste, la cual estaba grabada alrededor de una cruz, sobre una piedra que parece el dintel de una puerta, y cuya traducción es como sigue: "Con este signo o señal de la cruz, se defiende el piadoso. Con este mismo signo se vence al enemigo." Tan interesante monumento fue donado entonces por Don José Salgado Rodríguez al Museo Arqueológico de Pontevedra.

Catoira, 29 de Octubre de l991.-

 



     
 

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